Mientras el mundo miraba hacia los nuevos dominios de la ICANN, una alianza silenciosa entre Apple, Google y Mozilla ha terminado de implementar este mes el estándar Oblivious HTTP (OHTTP) en todos sus navegadores.
¿Por qué es esto una bomba para la tecnología web? Porque acaba con el último rastro que permitía a los gobiernos y proveedores de internet (ISP) saber qué páginas visitas.
¿Qué es el OHTTP y por qué cambia las reglas?
Hasta ahora, incluso si usabas una conexión cifrada (HTTPS), tu proveedor de internet podía ver a qué dominio te conectabas mediante las peticiones DNS. Con OHTTP, la comunicación se fragmenta:
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El intermediario (Relay): Tu navegador envía la petición a un servidor intermedio que sabe quién eres, pero no qué estás buscando (porque el contenido va cifrado).
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El destino (Gateway): Este recibe la petición del intermediario. Sabe qué contenido entregar, pero no tiene ni idea de quién lo ha pedido.
Resultado: Nadie en la cadena tiene la información completa. Se rompe el vínculo entre la identidad del usuario y su comportamiento en la red.
El impacto para el activismo y el periodismo
Para un blog , noticias influye mucho, esto tiene dos lecturas críticas:
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Adiós al perfilado publicitario intrusivo: Las redes de anuncios ya no podrán rastrear recorridos completos de navegación basados en la IP, obligando a la web a volver a un modelo de publicidad contextual más ético.
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Blindaje contra la censura selectiva: En regímenes autoritarios, bloquear sitios web específicos se vuelve una pesadilla técnica si el ISP no puede identificar el destino final del tráfico de forma masiva y sencilla.
El desafío: La "Web de las Sombras"
No todo es positivo para los administradores de sistemas. Al ocultar la IP original del usuario, muchos sistemas de seguridad perimetral y firewalls están teniendo problemas para distinguir entre un lector legítimo y un ataque DDoS. La arquitectura de los servidores tendrá que rediseñarse para confiar en "tokens de privacidad" en lugar de direcciones IP.